
EDUCACIÓN ADVENTISTA
Una red que cambia al mundo.
Somos una red educativa formada por 111 mil docentes, 2 millones de estudiantes y 9.500 instituciones educativas repartidas en 145 países, lo que nos hace uno de los sistemas educativos más grandes del mundo.
Desde 1853, enseñamos valores cristianos fundamentales como el amor a Dios y a los demás, y presentamos a Jesús como el máximo ejemplo de carácter. En cada asignatura integramos los principios bíblicos, reconociendo a Dios como Creador del universo y del ser humano.
Entendemos que la verdadera educación busca el desarrollo armonioso de las áreas física, mental y espiritual de las personas y, por esto, diseñamos un modelo redentor que procura guiar al ser humano a la imagen de su Creador y Salvador.
Misión
Promover el desarrollo integral de los educandos para formar ciudadanos autónomos, comprometidos con el bienestar de la comunidad y de la patria; y también con Dios.
Visión
Ser un sistema educativo reconocido por su excelencia, fundamentado en principios bíblico-cristianos.
En la actualidad contamos con 13 instituciones educativas en nuestro país; entre ellas, un colegio con internado y un instituto de educación superior.

En 1906 Los misioneros norteamericanos George Casebeer y su esposa May se mudan desde Guayaquil hacia Ambato en abril de 1906. Cuando logran hacerse entender en español, organizan una escuela bilingüe para desarrollar la obra misionera entre los estudiantes y sus familias. Además, comienzan a solicitar maestros misioneros voluntarios para todo el país.

En 1893 se inició la primera escuela adventista en Sudamérica en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires, Argentina. El salón de clases funcionaba en el hogar de la única maestra, la señora Craig. La asistencia era de 20 estudiantes. La primera escuela funcionó durante tres años en ese lugar.

En 1872 comienza a funcionar la primera escuela adventista en Battle Creek, Míchigan, Estados Unidos. Su primer maestro fue Goodloe Harper Bell. Al año siguiente, la matrícula aumentó a 100 estudiantes y las instalaciones se trasladaron temporalmente al edificio de la editorial Review and Herald.
